

"Estamos en un parque, está por caer la noche, el clima es bastante agradable. Se escuchan los grillos y una fuente a lo lejos.
Nos sentamos en una banca, me abrazas y cierro los ojos mientras huelo tu loción. Me acurrucas en tu cálido pecho y se me escapa un suspiro...
Volteo mi rostro, miro tus hermosos ojos a detalle, coronados por esas cejas tan simétricas, y me pierdo en ellos, si, me pierdo en esos maravillosos ojos que irradian tanta paz y a la vez tanta sensualidad.
Te beso, me besas tiernamente; me acomodas de tal manera que –sentados- quede dándote la espalda.
Me tomas de la cintura y me abrazas mientras recargas tu barbilla en mi cuello. Entonces empiezas a pasar tus labios a lo largo del mismo, solo rozando levemente.
Comienzas a besarlo, cada vez más delicioso y se me escapa un gemido leve. Tú prosigues y mis gemidos aumentan, entonces subes tus manos a mis pechos, los acaricias suavemente, me enderezo y te pido que las retires. Te percatas que estoy incomoda y me pides una disculpa. La acepto y seguimos caminando hasta que llegamos al pie de un árbol de Jacarandas, entonces volteo, te beso apasionadamente en medio de la solitaria noche, me abrazas y nos decimos palabras dulces al oído.
De pronto y sin saberlo, ya estamos en el pasto, besándonos y acariciándonos. Te detengo, te miro fijamente y digo “hazme tuya”, me miras extrañado y preguntas si es en serio. Asiento con la cabeza, cerrando los ojos y con una leve sonrisa nerviosa en los labios.
Entonces te recuestas sobre mí, te frotas y yo te abrazo con las piernas mientras toco tu rostro.
Das la vuelta a manera de que yo quede arriba, metes las manos bajo mi vestido blanco virginal, me tocas las piernas, tocas mis muslos por la parte interna, me dices que están muy calientes y por respuesta recibes un “ajam... "
Haces la ropa interior a un lado, me acaricias, está ahora muy húmedo; metes despacio tus dedos mientras te beso y muerdo delicadamente tu labio inferior.
Estando arriba de ti, desabrochas tu pantalón y me penetras, suavemente mientras acaricias mi espalda y pechos desnudos, acariciados por la suave brisa de Verano
Das la vuelta, sales, me recuestas y subes mi vestido hasta las rodillas, me acaricias nuevamente y quitas los cabellos húmedos de mi rostro, me besas tiernamente mientras te colocas arriba de mí, me vuelves a penetrar, abrazo nuevamente tu cintura con mis piernas, te mueves más rápido está vez y embistes con fuerza.
Mis piernas te abrazan más fuerte que antes, mis gritos son callados con tus labios y mis manos son sujetadas por las tuyas sobre el pasto húmedecido con una mezcla de sudor, sangre y flores moradas
Te has puesto tenso al igual que yo. "
Así pensaba que iba a ser mi primera vez, o por lo menos algo parecido, lleno de amor y con esa persona especial. No contaba con que a los dieciséis años un desgraciado me iba a violar.

Este es tu diario personal del fututo adrianita mia? Estoy extremadamente ansisoso por que llegue esos tiempos.
ResponderEliminarTe quiero/amo hasta el fin de los tiempos!!
PALABRAS DE UNA PUTA , RAMERA Y PAGANA, DESGRACIADA. NO TIENES VERGUENZA DE ESCRIBIR ESAS COSAS? QUE SE PUEDE ESPERAR DE UNA PUTA? JAJAJ
ResponderEliminarCON ESAS PALABRAS DE PAGANA RAMERA MERECE LA MUERTE, HIJA DE PUTA, SUBNORMAL
ResponderEliminarEstas enfermo "Anónimo" o deberia decir Sergio Rives Constans?
ResponderEliminarNi modo, tu te lo pierdes y yo me lo ahorro.
Te quedaras con las ganas.
Me agrada tu forma de introducir a una historia, a una situación, y terminar dandole la vuelta completamente hacia algo distinto, siempre inesperado; saludos Adriana
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